Mantener todo actualizado
WordPress, temas y plugins reciben correcciones de seguridad. Retrasar indefinidamente las actualizaciones aumenta la exposición a vulnerabilidades conocidas.
Reducir plugins innecesarios
Cada extensión añade código y superficie de ataque. Si un plugin no se utiliza o está abandonado por su desarrollador, conviene eliminarlo y buscar alternativas mantenidas.
Proteger los accesos
Contraseñas únicas, autenticación multifactor y cuentas separadas para cada persona reducen el riesgo. También conviene evitar compartir credenciales por mensajería.
Copias antes de cambios
Antes de actualizar componentes importantes o modificar la web, una copia reciente permite volver atrás si algo falla.
Vigilar actividad y hosting
Registros, alertas, certificados HTTPS y medidas del proveedor de alojamiento completan la protección. La seguridad web es un proceso continuo, no una instalación única.
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